—Papá, hoy me hicieron burla mis amigos del vecindario.
—¿Ah sí? ¿Por qué se burlaron de ti?
—Porque el sábado pasado me vieron barrer la cochera y me dijeron que eso era un trabajo para mujeres.
—Y tú ¿crees que es un trabajo para mujeres?
El joven guardó silencio y dirigió su mirada al piso.
—Mira hijo, hace muchos años se acostumbraba que todas las tareas del hogar fueran realizadas por la mujer, principalmente por la mamá, Pero era una práctica por demás injusta y tú y yo estamos contribuyendo a un cambio de cultura en nuestra sociedad.
El papá tomó del hombro a su hijo y siguió hablando.
—Cada integrante de la familia, empezando desde el papá, debemos colaborar en la casa. Quiero comentarte que yo cuando era chico también tuve ese problema, mis “amigos” me hacían burla porque le ayudaba a mi madre, pero ¿sabes qué pasa? que ayudar con las tareas del hogar desarrolla tu espíritu de servicio, aprendes a ser útil, aprendes el maravilloso arte de cooperar porque la familia debe ser la primera cooperativa de la sociedad. ¿Recuerdas el año pasado que tu mamá enfermó y la tuvieron que hospitalizar?
—Sí, lo recuerdo —contestó el chico.
—Pues entonces también debes recordar cómo nos distribuimos las actividades porque lo sabíamos hacer. Hubo un tiempo en que, por cuestiones de trabajo, yo tuve que ir a vivir solo a una ciudad diferente. No me preocupaba porque yo sabía hacer de todo, desde tender mi cama, preparar mi desayuno o lavar y planchar mi ropa ¿comprendes?
El chico asintió con la cabeza sonriendo.
—Y respecto a las burlas, no cedas ante ellas hijo, debes acostumbrarte a que cuando haces algo bueno, mas de alguna persona se burlará de ti, pero debes fortalecer tu carácter y no hacerles caso, recuerda que no estas entrenando para hacer limpieza, sino para enfrentar la vida como venga.
Author: Fermín Felipe Olalde Balderas
Escritor, autor de los libros y de las reflexiones publicadas en este portal.

