Las 50 más recientes

ROSAS BLANCAS ADONAI Y EL JONRONERO LA BELLEZA ESTÁ EN EL AMOR JESÚS GARCÍA, EL HÉROE DE NACOZARI UNA NOCHE EN LA VIDA DE UN ESCRITOR COOPER UNA MARAVILLA DE LA CREACIÓN DÍA DE REYES UNA NAVIDAD INOLVIDABLE EL NIÑO DEL SHORT ROJO EL OFTALMÓLOGO DON FELIPE (23 ANIVERSARIO LUCTUOSO) UN ENCUENTRO INESPERADO EL HOMBRE DE LA GABARDINA NEGRA LAS CELULAS UNA MAÑANA DE SABADO VIVIR DEL ARTE JOSÉ Y EL NIÑO DEL LUNAR EN LA MEJILLA DON SANTIAGO NORMAS BÁSICAS PARA UNA BUENA CONVERSACIÓN JASIEL (Una historia de amor, valor y responsabilidad) ADONAI Y EL CARÁCTER DE EMMA UN LUNES CUALQUIERA ADONAI Y EL MISTERIO DE LAS PALABRAS EXTRAÑAS ENAMORADA DE CRISTO UN AMIGO INCONDICIONAL EL ESTILO DE DIOS LA CHICA DEL AVIÓN UNA MANCUERNA EXTRAORDINARIA LA LAVADORA ENAMORADO DE LA LECTURA DOÑA ANITA EL VIAJERO LA CULPA ¡LIBÉRATE! UNA GRAN MUESTRA DE AMOR LA JUNTA EL BARRIO DEL ZAPOTE, MI BARRIO EL SENCILLO MENSAJE DE JESÚS UNA LEYENDA MAYA TURÍN, MI GRAN AMIGO DEL ALMA CARTA DE LOS REYES MAGOS LA IMPORTANCIA DE AGRADECER UN MILAGRO DE NAVIDAD EL NIÑO TODOS NECESITAMOS DE TODOS SABER PEDIR DE REGRESO A CASA DON FELIPE EL BAR

UNA-CATEDRA-DE-HUMILDAD.png

Llegaron al cielo varias personas que fueron muy reconocidas en este mundo: Presidentes, directores de importantes empresas, artistas, políticos, científicos, deportistas, etcétera.

Cada persona subía a un pódium y contaba con algunos minutos para hablar.

Cuando se les pidió que presentaran los aspectos relevantes de sus vidas, la mayoría de ellos presumió sus premios. Resaltaban la enorme contribución que hicieron a determinado sector y enfatizaban en el gran esfuerzo que representó y los obstáculos que tuvieron que sortear para lograrlos.

De pronto, le correspondió subir a una mujer menudita, de edad avanzada y cuerpo encorvado vestida con un sencillo sari blanco.

Ella no mencionó que había obtenido el Premio Nobel de la Paz el 17 de octubre de 1979. Tampoco habló de los miles y miles de enfermos, moribundos y huérfanos que habían sido beneficiados con su trabajo y mucho menos, acerca de que había fundado una comunidad que ahora estaba presente en los cinco continentes de la tierra.

Ella solo agradeció a Dios por haberle dado la oportunidad de servir y exclamó: “Yo solo fui la pluma con la que Dios escribió”

Fermín Felipe Olalde Balderas
Author: Fermín Felipe Olalde Balderas

Escritor, autor de los libros y de las reflexiones publicadas en este portal.

0 0 votos
Calificar la publicación
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

Publicación relacionada

0
Quisiera conocer tu opinión, por favor comentax

Ingresar