Las 50 más recientes

ROSAS BLANCAS ADONAI Y EL JONRONERO LA BELLEZA ESTÁ EN EL AMOR JESÚS GARCÍA, EL HÉROE DE NACOZARI UNA NOCHE EN LA VIDA DE UN ESCRITOR COOPER UNA MARAVILLA DE LA CREACIÓN DÍA DE REYES UNA NAVIDAD INOLVIDABLE EL NIÑO DEL SHORT ROJO EL OFTALMÓLOGO DON FELIPE (23 ANIVERSARIO LUCTUOSO) UN ENCUENTRO INESPERADO EL HOMBRE DE LA GABARDINA NEGRA LAS CELULAS UNA MAÑANA DE SABADO VIVIR DEL ARTE JOSÉ Y EL NIÑO DEL LUNAR EN LA MEJILLA DON SANTIAGO NORMAS BÁSICAS PARA UNA BUENA CONVERSACIÓN JASIEL (Una historia de amor, valor y responsabilidad) ADONAI Y EL CARÁCTER DE EMMA UN LUNES CUALQUIERA ADONAI Y EL MISTERIO DE LAS PALABRAS EXTRAÑAS ENAMORADA DE CRISTO UN AMIGO INCONDICIONAL EL ESTILO DE DIOS LA CHICA DEL AVIÓN UNA MANCUERNA EXTRAORDINARIA LA LAVADORA ENAMORADO DE LA LECTURA DOÑA ANITA EL VIAJERO LA CULPA ¡LIBÉRATE! UNA GRAN MUESTRA DE AMOR LA JUNTA EL BARRIO DEL ZAPOTE, MI BARRIO EL SENCILLO MENSAJE DE JESÚS UNA LEYENDA MAYA TURÍN, MI GRAN AMIGO DEL ALMA CARTA DE LOS REYES MAGOS LA IMPORTANCIA DE AGRADECER UN MILAGRO DE NAVIDAD EL NIÑO TODOS NECESITAMOS DE TODOS SABER PEDIR DE REGRESO A CASA DON FELIPE EL BAR

Has-cumplido.jpg

Es viernes, ha pasado la hora nona y estoy de pie contemplándote desde lejos porque mi cobardía me impidió acercarme. Como siempre, las mujeres son las que demuestran el valor al estar junto a ti y solo Juan, tu discípulo amado, está representándonos al pie de la cruz. Veo a tu Madre, nuestra Madre, mirándote y llorando desconsolada ¿quién no lloraría así al perder a un hijo? Veo a otras mujeres, también llorando y tomándola del brazo para darle fuerza.

Veo cómo quedó tu cuerpo y me avergüenzo de mí, no te merecías esto. ¡Has cumplido! Y ahora me toca cumplir. No basta una lágrima, no basta un golpe de pecho ni una publicación se requiere un compromiso serio de hacer lo que nos ordenaste: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado”.
Me gustaría escribirte un poema, pero como lo que te quiero expresar ya alguien lo escribió hace algunos siglos, lo tomo prestado y lo recito, es mi forma de decirte: ¡Gracias Jesús, por haber dado tu vida por mí!

No me mueve mi Dios para quererte
el cielo que me tienes prometido
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Me mueves tú Señor, me mueve el verte
clavado en esa cruz escarnecido
me mueve ver tu cuerpo tan herido
me mueven tus afrentas y tu muerte.

Muéveme en fin tu amor y en tal manera
que, aunque no hubiera cielo yo te amara
y aunque no hubiera infierno te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera
pues, aunque lo que espero no esperara
lo mismo que te quiero te quisiera.

Anónimo.

Fermín Felipe Olalde Balderas
Author: Fermín Felipe Olalde Balderas

Escritor, autor de los libros y de las reflexiones publicadas en este portal.

0 0 votos
Calificar la publicación
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

Publicación relacionada

0
Quisiera conocer tu opinión, por favor comentax

Ingresar